
Redacción:
El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, ha vuelto a su Australia natal después de una prolongada y complicada batalla judicial que lo mantuvo fuera de su país durante más de una década. Assange aterrizó en Canberra, donde fue recibido con abrazos por su esposa y su padre, así como por un pequeño grupo de seguidores que aplaudían su llegada.
La liberación de Assange se concretó tras declararse culpable de un delito de espionaje ante una corte federal de Saipán, en las Islas Marianas del Norte. Este acuerdo, negociado con el gobierno de Estados Unidos, permitió que se le reconocieran los cerca de cinco años que pasó encarcelado en el Reino Unido. Así, Assange pudo recuperar su libertad sin quedar bajo custodia estadounidense, y abandonar la corte sin ofrecer declaraciones a la prensa.
La jueza que presidió la audiencia elogió el acuerdo alcanzado, destacando que este permitía cerrar un largo capítulo en la vida del activista, quien pasó siete años refugiado en la embajada de Ecuador en Londres y otros cinco en una cárcel británica de máxima seguridad. Kevin Rudd, actual embajador de Australia en Estados Unidos y exprimer ministro australiano, estuvo presente en la audiencia para mostrar su apoyo a Assange.
Fotografía | Getty Images