
Redacción:
Tras la llegada de la tormenta tropical Alberto a México y las lluvias subsiguientes, Hidalgo ha experimentado un notable aumento en los niveles de sus ríos, aunque con consecuencias mixtas para sus destinos turísticos acuáticos. En San Felipe Orizatlán, donde los ríos habían casi desaparecido debido a un largo periodo de estiaje, las aguas han recuperado su esplendor, evitando así la declaración de emergencia que se anticipaba.
Un caso similar se ha visto en el río Candelaria en Huejutla, en la Sierra Huasteca, donde las fuertes lluvias transformaron el paisaje al revitalizar el caudal, proporcionando alivio a la población que depende del agua de estos arroyos para sus actividades diarias, como la siembra.
Sin embargo, las lluvias intensas también han provocado el cierre temporal de varios destinos turísticos acuáticos en Hidalgo por razones de seguridad. Las Grutas de Xajhá en Zimapán, conocidas por sus paradisiacos rincones entre rocas, han debido cerrarse debido a la crecida del río adyacente y a la afectación de las pozas por aguas residuales. Similarmente, el icónico río turquesa de las Grutas de Tolantongo en Cardonal ha perdido su característico color debido a los cambios en el cauce, aunque aún se puede disfrutar de otros atractivos naturales como las pozas y cascadas.
Estos eventos resaltan la dualidad de los efectos de las lluvias en Hidalgo, revitalizando los recursos hídricos vitales pero también planteando desafíos para la gestión y conservación de los destinos turísticos naturales del estado.
Fotografía | La Silla Rota
Las autoridades locales trabajan en la rehabilitación de estos sitios para asegurar que pronto puedan recibir nuevamente a visitantes, garantizando experiencias seguras y memorables en medio de la belleza natural de la región.