
Redacción:
La tinta indeleble, elemento crucial en los procesos electorales desde hace más de tres décadas, se ha convertido en sinónimo de certeza y legalidad en las urnas. Desarrollada por Filiberto Vázquez Dávila, investigador del Instituto Politécnico Nacional (IPN), esta marca, que se aplica en el pulgar derecho de los votantes, solo puede ser eliminada con un método extremo: arrancándose la piel.
El pigmentador indeleble, contenido en aplicadores tipo plumón, reacciona con el núcleo de las células de la piel, lo que genera una coloración persistente que solo desaparece con el tiempo, mediante el descamado natural de la piel. Esta sustancia, creada con candados específicos de seguridad, posee una fórmula única en cada elección, lo que la convierte en un secreto industrial del IPN altamente resistente a químicos y solventes.
El proceso químico que desencadena el pigmentador en la epidermis varía el color de café a marrón, garantizando que no se asocie con ningún partido político. Además, su aplicación se limita a áreas donde no hay terminaciones nerviosas, asegurando que no cause daños ni sea tóxica. El maestro Filiberto Vázquez afirma su efectividad al 100%, indicando que su eliminación solo es posible mediante métodos drásticos como el arrancamiento de la piel.
Millones de ciudadanos llevarán esta marca en su pulgar en las próximas elecciones, un testimonio tangible de la cooperación con la legalidad en los procesos electorales. En este año que marca el trigésimo aniversario de su creación, la tinta indeleble continúa brindando certeza a las elecciones en diversos países de América Latina, llevando consigo un pedacito del IPN en cada votante.
Fotografía | INE