
Redacción:
La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró el programa “Sí al desarme, Sí a la paz” en el atrio de la Basílica de Guadalupe, un proyecto que busca reducir la violencia al incentivar la entrega voluntaria de armas de fuego. La mandataria aseguró que esta iniciativa “hará historia” y demostrará al mundo que México está construyendo justicia y paz. “Queremos que ninguna familia tenga armas en casa, porque las armas son un símbolo de violencia y muerte”, enfatizó.
El programa, que estará operativo hasta el 17 de enero en este primer módulo, permite a cualquier persona entregar armas en instalaciones previamente definidas sin temor a investigaciones. A cambio, se otorga un monto económico basado en el tipo de arma entregada, que es destruida en el momento por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Según Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, el trabajo territorial será clave para el éxito del proyecto, mediante visitas casa por casa para invitar a la población a participar.
Además de las armas, el programa incluye el intercambio de juguetes bélicos por juguetes didácticos, con el objetivo de promover entre los menores símbolos de paz y evitar que asocien la violencia como parte de su entorno. “Queremos que cada niño y niña crezca con herramientas educativas y símbolos que fomenten un futuro de armonía”, subrayó Sheinbaum.
Esta iniciativa forma parte de una estrategia integral de seguridad que contempla cuatro ejes, entre ellos, la atención a las causas de la violencia, como garantizar el acceso a la educación. La presidenta destacó que su gobierno seguirá invirtiendo en nuevas preparatorias y universidades para ofrecer alternativas reales a la juventud, alejándolos de posibles influencias delictivas.
Fotografía | Hugo Salvador/El Universal