
Redacción:
Dulce María Sauri Riancho, ex líder nacional del PRI, ha lanzado una severa crítica contra Alejandro Moreno Cárdenas, conocido como «Alito», acusándolo de planea una «venta de garage» de los inmuebles del partido para enriquecerse. Según Sauri, las recientes reformas al estatuto del PRI han otorgado a Moreno Cárdenas poderes excesivos que podrían permitirle vender los activos del partido, incluidos edificios emblemáticos como la sede nacional en Insurgentes Centro. Esta situación genera preocupación sobre la transparencia y el futuro financiero del tricolor.
Sauri también ha levantado una alarma sobre las discrepancias en las declaraciones patrimoniales de Moreno Cárdenas. La ex gobernadora de Yucatán ha afirmado que el dirigente priísta ha subestimado el valor de su mansión en Campeche en sus reportes fiscales. Aunque Moreno Cárdenas reportó un valor de 9 millones de pesos, el verdadero valor de la propiedad supera los 300 millones, lo que ha levantado sospechas sobre el origen de su riqueza y su manejo de los recursos del partido.
La acusación ha sido respaldada por la observación de que Moreno Cárdenas posee lujosos vehículos, propiedades extensas y joyas, y ha planteado interrogantes sobre cómo ha adquirido tales bienes con sus ingresos como diputado y dirigente partidista. Sauri ha solicitado a las autoridades fiscales que investiguen a fondo para evitar que el dirigente continúe con sus presuntas irregularidades y el saqueo de los bienes del PRI.
El panorama para el PRI se complica a medida que estas acusaciones ponen en tela de juicio la gestión de Moreno Cárdenas y su capacidad para dirigir el partido sin la supervisión adecuada. La situación podría desencadenar un proceso judicial que revele más detalles sobre la verdadera magnitud de las irregularidades, lo que podría tener repercusiones significativas tanto para el partido como para su líder.
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