
Redacción:
El operativo realizado el pasado jueves en la Plaza México Mart, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de México, ha captado la atención no solo por la incautación de más de 90 mil productos chinos ilegales, sino también por sus posibles implicaciones diplomáticas con Estados Unidos y Canadá. En este operativo, coordinado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), la Marina y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, se aseguraron productos falsificados de marcas reconocidas como Marvel, Sanrio, Disney y Nintendo. La operación fue parte de un esfuerzo para frenar el comercio de mercancías ilegales que afectan a diversas industrias nacionales.
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, explicó que la operación fue ejecutada por órdenes de la presidenta Claudia Sheinbaum, ante el creciente flujo de productos chinos que no solo afectaba a la industria mexicana, sino que también representaba una violación a las normativas comerciales. «Tenemos que interrumpir ese flujo», afirmó Ebrard, resaltando la importancia de proteger a la industria local y evitar la competencia desleal que perjudica a sectores como el calzado, la textil y el juguete.
El periodista Carlos Loret de Mola, en su noticiero, interpretó este operativo como un mensaje hacia el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, quienes se han quejado de que México estaba permitiendo la entrada de productos chinos, disfrazándolos como mercancía mexicana. «Es una señal amistosa para Trump y Trudeau», aseguró Loret de Mola, señalando que el operativo fue un claro intento de México por frenar el comercio ilegal, respondiendo a las preocupaciones de sus socios comerciales.
Este operativo, que se suma a otros realizados en marzo y julio de este año en el mismo lugar, ha puesto en evidencia el mercado de piratería en la zona de Izazaga 89, conocida como la plaza de la «fayuca china», un punto clave para la venta de productos falsificados a precios bajos. A pesar de las medidas tomadas, el mercado sigue siendo un desafío constante para las autoridades, y se espera que las investigaciones sigan su curso para determinar el origen y la ruta de estos productos ilegales.
Fotografía | X@m_ Ebrard