
Redacción:
El reciente ataque con bíperes explosivos en Líbano, que resultó en al menos 12 muertos y cerca de 3,000 heridos, ha desatado una compleja investigación internacional que involucra a varias empresas de diferentes países. Inicialmente, la atención se centró en una firma taiwanesa, Gold Apollo, que negó haber fabricado los dispositivos explosivos, afirmando que solo llevaban su marca. Su presidente, Hsu Ching-kuang, indicó que la responsabilidad recaía en BAC Consulting, una empresa húngara.
Investigaciones periodísticas han sacado a la luz una red de compañías que parecen operar como «fantasmas». BAC Consulting, ubicada en Budapest, ha mostrado irregularidades preocupantes; una visita a su dirección oficial reveló que no había empleados ni oficinas, solo un papel con el nombre de la empresa. La CEO, Cristiana Barsony-Arcidiacono, no ha podido ser localizada para ofrecer comentarios.
El medio húngaro Telex ha añadido otro nivel de complejidad al vincular a Norta Global, una empresa búlgara, como el verdadero proveedor de los localizadores utilizados por Hezbolá. Fundada en abril de 2022 con un capital mínimo, esta firma comparte su dirección con casi 200 otras empresas en Sofía, lo que aumenta las sospechas sobre su legitimidad y operación real.
Además, el New York Times ha sugerido que estas empresas podrían estar involucradas en una operación encubierta, posiblemente ligada a los servicios de inteligencia israelíes, lo que añade una dimensión geopolítica a la controversia. Las autoridades de Hungría y Bulgaria han respondido a estas acusaciones; el portavoz del gobierno húngaro, Zoltan Kovacs, insistió en que BAC es solo un intermediario sin capacidad de fabricación, mientras que Bulgaria negó cualquier implicación en la operación aduanera relacionada con los bíperes.
Este complicado caso revela los desafíos que enfrentan las autoridades internacionales para rastrear y prevenir el tráfico de dispositivos peligrosos. La capacidad de las empresas fantasma para operar sin restricciones plantea serias preocupaciones sobre la seguridad global y la efectividad de los controles comerciales internacionales. A medida que la investigación avanza, persisten muchas preguntas sobre el verdadero origen de los bíperes explosivos y las intenciones ocultas de las empresas involucradas. Este caso podría tener implicaciones significativas para las relaciones internacionales y las estrategias de lucha contra el terrorismo en el futuro cercano.
Fotografía | Bogár Zsolt/DW