
Redacción:
El presidente Emmanuel Macron ha rechazado la propuesta del Nuevo Frente Popular (NFP) para nombrar a Lucie Castets como primera ministra, argumentando que la coalición de izquierdas no posee una mayoría significativa en la nueva Asamblea Nacional. A pesar de ser el bloque con más diputados, Macron insistió en una entrevista con France 2 y Radio France que «nadie ganó» y que es falso afirmar que el NFP tendría una mayoría clara. El presidente aboga por una «tregua política» durante los Juegos Olímpicos, que se inauguran el viernes, y no nombrará a un primer ministro hasta mediados de agosto.
El NFP, que incluye a la izquierda radical, socialistas, comunistas y ecologistas, ha propuesto a Castets, una economista poco conocida, tras 16 días de negociaciones y después de no lograr un consenso respecto a otros nombres. La coalición, que obtuvo 193 de 577 diputados, reclama el derecho de designar al primer ministro y formar gobierno desde la noche electoral del 9 de junio.
Las declaraciones de Macron han generado indignación en la izquierda. Manuel Bompard, líder de LFI, acusó al presidente de negar el resultado de las elecciones legislativas y Jean-Luc Mélenchon, líder de la izquierda radical, instó a Macron a respetar la democracia y nombrar a Castets como primera ministra.
Lucie Castets, de 37 años y actual directora de finanzas de la ciudad de París, ha aceptado la propuesta con humildad y convicción, destacando su compromiso en la defensa de los servicios públicos y contra el retraso de la edad de jubilación. Sin embargo, la falta de consenso y la decisión de Macron de retrasar el nombramiento del primer ministro han dejado la situación política en Francia en un estado de incertidumbre.
Fotografía | AFP