
Redacción:
El presidente de Bolivia, Luis Arce, respondió este domingo (30.06.2024) a las recientes declaraciones del expresidente Evo Morales, quien calificó el alzamiento militar del 26 de junio como un «autogolpe». En un mensaje contundente en sus redes sociales, Arce expresó: «¡No te equivoques una vez más! Claramente lo que ocurrió el 26 de junio fue un golpe militar fallido en Bolivia». El mandatario instó a Morales a no alinearse con «el fascismo que niega lo ocurrido» y aseguró que los responsables de intentar tomar el poder por las armas están siendo procesados y serán juzgados, como ocurrió con los golpistas de 2019.
Las declaraciones de Arce surgieron en respuesta a los comentarios de Morales durante su programa dominical en Radio Kawsachún Coca, donde afirmó que «Lucho Arce engañó al pueblo boliviano y al mundo entero con este golpe o autogolpe». Morales, líder del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS), expresó sus dudas sobre la acción militar y sugirió que el evento fue planificado por el presidente para ganar prestigio y victimizarse.
Las reacciones del gobierno no se hicieron esperar. La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, y el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, criticaron severamente las declaraciones de Morales. Prada, en un programa del canal estatal Bolivia Tv, argumentó que «Evo hoy pretende decir que el presidente Arce le mintió al país y a la comunidad internacional (…). No podemos ser tan irresponsables con la historia y con la vida del pueblo boliviano sólo por el ego y ambiciones de poder».
Por su parte, Del Castillo calificó a Morales como un «mitómano compulsivo» y lamentó que el expresidente no tenga la dignidad de preocuparse por lo que realmente ocurrió en el país. En una conferencia de prensa, Del Castillo manifestó que «Evo Morales se ha convertido en un mitómano compulsivo y cree que el país gira alrededor de él».
La tensión entre ambos líderes refleja las divisiones internas dentro del MAS, en un momento crítico para la política boliviana. La situación subraya la frágil estabilidad del gobierno de Arce y la necesidad de unidad frente a desafíos internos y externos.
Fotografía | REUTERS