
Redacción:
Lázaro Cárdenas Batel, hijo del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas y nieto del expresidente Lázaro Cárdenas, fue gobernador de Michoacán de 2002 a 2008. Durante los últimos meses de su mandato, Michoacán experimentó una ola de violencia provocada por el crimen organizado, lo que llevó a Cárdenas Batel a solicitar ayuda al entonces presidente electo Felipe Calderón.
En noviembre de 2006, justo antes de que Calderón asumiera la presidencia, Cárdenas Batel declaró la grave situación de violencia en su estado y solicitó apoyo federal para combatir el narcotráfico y mejorar la seguridad. En respuesta a esta petición, Calderón desplegó inicialmente 7 mil soldados a Michoacán y posteriormente envió más fuerzas federales a otras regiones afectadas, como Tijuana.
Sin embargo, esta medida desató una serie de enfrentamientos violentos entre el ejército, los narcotraficantes y civiles, documentados por medios como Proceso. Durante este periodo, Michoacán reportó un alto número de muertes relacionadas con la violencia derivada del narcotráfico.
Lázaro Cárdenas Batel, además de su carrera política como gobernador, ha tenido roles significativos en el ámbito internacional, incluyendo su participación en la Observación Electoral de la OEA y en organizaciones dedicadas a los derechos humanos y análisis político en América Latina.
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[Imagen ilustrativa de Lázaro Cárdenas Batel junto a Felipe Calderón durante su periodo como gobernador de Michoacán.]
Este episodio marcó un momento crucial en la lucha contra el narcotráfico en México, inaugurando una estrategia militarizada que aún continúa siendo tema de debate y análisis en el país.