
REDACCIÓN: Alemania, Francia, Inglaterra e Italia, las otras cuatro grandes ligas europeas, sí tienen implantado este sistema para determinar cuando un balón ha traspasado la línea de portería, una jugada excepcional y que no suele darse en muchas ocasiones durante la temporada pero que, a la vista está, puede provocar una controversia mayúscula.
Ocurrió a finales de la pasada temporada, durante un partido a la postre dramático para el Espanyol al concederse un gol al Atlético de Madrid en Cornellà, que se demostró no había traspasado la línea a pesar que desde el VAR se validó la jugada. Y motivó que al comienzo de curso, en una entrevista concedida a Movistar, el presidente de LaLiga, Javier Tebas, argumentara la razón por la que la competición española se mantenía firme en no instaurar este sistema.
Con él, cuando la pelota entra totalmente en la portería se ilumina un reloj que el árbitro lleva en su muñeca, siendo una herramienta que se suma al VAR para definir jugadas de dudosa determinación.
Valorado en unos cuatro millones de euros, Tebas explicó en aquella entrevista que la no implantación de la tecnología de gol «no es un asunto económico, es un tema de uso. Durante una temporada hay cuatro o cinco jugadas de este tipo», asegurando que el VAR resuelve «el 99 por ciento de los casos» y dando por hecho que al considerar que «no es perfecta, no tenemos previsto implantarla».
El futbol español solo ha utilizado este sistema en la primera Supercopa que se disputó en Arabia Saudita en 2020, que coronó al Real Madrid y en la cual no debió intervenir, cuatro años después de que se comenzara a discutir su implementación en LaLiga.
En enero de 2017 el Barcelona empató (1-1) en su visita al Betis un partido que a la postre fue decisivo en la suerte del campeonato. Aquel día un remate de Jordi Alba entró completamente en la portería verdiblanca antes de que el portero local Adán golpesara el balón hacia afuera y el árbitro, Alejandro José Hernández Hernández, no concediera el gol a pesar de la claridad de la jugada y las protestas de los futbolistas azulgranas.
A pesar de la fuerte polémica que se produjo, desde el comité arbitral se estimó aquel error como excepcional y en la temporada 2018-19 se puso en marcha el VAR, considerando suficiente la instalación de dos cámaras fijas en la grada, a la altura de la línea de gol, para determinar si el balón traspasaba la línea o no. FOTOGRAFÍA: espndeportes.espn.com