
Redacción:
En un foro celebrado en Pensilvania, la vicepresidenta Kamala Harris participó en una discusión moderada por Anderson Cooper de CNN, donde tuvo la oportunidad de responder a preguntas de votantes indecisos a menos de dos semanas de las elecciones. La cita se volvió un punto focal para la verificación de varias declaraciones de Harris, quien discutió temas como el arancel propuesto por Donald Trump, su postura sobre el fracking, el muro fronterizo y los recortes fiscales durante la administración Trump.
En relación al plan arancelario del expresidente Trump, Harris afirmó que este propone un «impuesto nacional sobre las ventas de al menos el 20% sobre los bienes de uso cotidiano y de primera necesidad», lo que costaría a los consumidores unos $4,000 adicionales al año. Aunque la afirmación es plausible, expertos como el Center for American Progress Action Fund estiman que un arancel general del 20% podría aumentar los impuestos para una familia de ingresos medios en alrededor de $3,900 anuales, lo que pone de relieve la importancia de comprender las implicaciones de tales políticas en la economía familiar.
Harris también se refirió a su posición sobre el fracking, negando haber prometido su prohibición durante su campaña. Sin embargo, esta afirmación fue considerada falsa, ya que en un debate de 2020 nunca expresó claramente una postura personal sobre el tema. En el pasado, durante las primarias demócratas, Harris sí había manifestado su apoyo a la prohibición del fracking, lo que genera confusión sobre su actual postura.
Otro punto de discusión fue la afirmación de Harris de que solo se construyó el 2% del muro fronterizo durante la presidencia de Trump. Este dato fue calificado de exagerado, ya que informes indican que se completaron más de 83 kilómetros de nuevo muro durante su mandato, lo que representaría un cumplimiento del 5.2% de su promesa de construir un muro de 1,609 kilómetros. Este malentendido subraya la complejidad de las cifras relacionadas con la política fronteriza.
Finalmente, Harris criticó a Trump por implementar recortes fiscales que beneficiaron desproporcionadamente a los más ricos. Aunque esta afirmación tiene un fundamento, es necesario matizar que la Ley de Recortes de Impuestos y Empleos de 2017 también ofreció reducciones fiscales a muchos contribuyentes, aunque los beneficios se concentraron en el 20% superior de la población. Esto resalta la necesidad de un análisis más profundo sobre el impacto de dichas políticas en diferentes estratos económicos.
Fotografía | Socialmedia