
Redacción:
Este miércoles, la jueza federal Martha Magaña López, con sede en Cuernavaca, Morelos, otorgó una suspensión definitiva que detiene la discusión y posible aprobación de la reforma al Poder Judicial de la Federación (PJF). Esta medida afecta tanto al Senado, donde se esperaba que el dictamen fuera debatido y votado en los próximos días, como a la fase de revisión en las legislaturas estatales.
La resolución de la jueza impide que la reforma, ya aprobada en la Cámara de Diputados, continúe su avance en el Senado y evita que el proyecto sea enviado a las legislaturas estatales para su ratificación. Magaña López había concedido previamente una medida provisional el pasado sábado para detener la discusión en la Cámara de Diputados, y ahora extiende esta medida a todas las etapas posteriores del proceso legislativo.
Impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, la reforma propone cambios significativos en la selección de jueces y magistrados, incluyendo la elección por voto popular. La iniciativa fue aprobada en lo general por la Cámara de Diputados con 357 votos a favor y 130 en contra, y fue enviada al Senado para su discusión.
Durante su conferencia matutina, López Obrador calificó la aprobación en la Cámara de Diputados como una «muy buena noticia», destacando que se superaron los 334 votos necesarios para su avance. Sin embargo, la reforma ha enfrentado intensas protestas, incluyendo un paro en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y manifestaciones estudiantiles, que llevaron a los legisladores a realizar la sesión en una sede alternativa. La decisión de la jueza Magaña López se produce en un contexto de creciente controversia y resistencia, con críticas que señalan la reforma como un intento de debilitar el sistema de justicia en México.
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