
Redacción:
En un giro inesperado y desafiante, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), conocida por estar bajo la influencia de la familia Sosa Castelán, ha decidido demandar penalmente a la titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH), Ana Karen Parra Bonilla. Esta acción se produce luego de que la CDHEH emitiera una recomendación que instaba a la universidad a ofrecer una disculpa pública por incidentes de violencia ocurridos en sus instalaciones. En lugar de acatar la recomendación, la administración de la UAEH ha optado por confrontar a la autoridad en derechos humanos.
El conflicto tiene sus raíces en un incidente ocurrido el 19 de septiembre del año pasado, cuando estudiantes del Instituto de Artes de la UAEH fueron reprimidos violentamente. A pesar de las pruebas claras de violación de derechos humanos, la «Sosa Nostra», bajo el liderazgo de Gerardo Sosa Castelán, ha decidido adoptar una postura de resistencia, acusando a Parra Bonilla de revelar información confidencial antes del plazo establecido. Esta estrategia, percibida como un intento de desviar la atención de las acusaciones, ha sido fuertemente criticada tanto dentro como fuera de la comunidad universitaria.
Mientras tanto, la situación en la UAEH sigue siendo tensa. Las denuncias de acoso sexual y violencia de género aumentan, especialmente entre las alumnas que, en muchos casos, se ven obligadas a convivir con sus agresores. La Defensoría Universitaria, encabezada por Elsa Ángeles Vera, ha reconocido la gravedad del problema, pero ha insistido en que las denuncias deben ser formales, es decir, no anónimas, lo que ha generado más críticas y una sensación de vulnerabilidad entre las víctimas.
Con el plazo para cumplir con la recomendación de la CDHEH acercándose, la UAEH podría enfrentar no solo consecuencias legales, sino también la presión de instancias nacionales e internacionales si decide mantener su postura desafiante. La falta de protección política, tras su distanciamiento con Morena, agrava aún más la situación para los Sosa Castelán, quienes se encuentran en un momento crítico de su hegemonía dentro de la universidad.
Fotografía | Medios locales,