
Redacción:
Una preocupante situación afecta a la población de Puebla, donde el 90% de sus habitantes considera que el agua que llega a sus hogares es imbebible. La excesiva cantidad de sarro es una de las principales quejas, evidenciando un problema de potabilidad que preocupa a la comunidad. Según la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) del 2023, solo un 10.5% de los encuestados afirmó que el agua era apta para el consumo humano.
La sobreexplotación del acuífero del Valle de Puebla es una de las causas principales de esta preocupante situación. La presencia de sales en el agua dificulta su potabilidad y aumenta los riesgos de salud para quienes la consumen. Especialistas advierten que, aunque la filtración del agua es un proceso minucioso, no se ha logrado eliminar por completo la presencia de sales, lo que agrava la percepción de los ciudadanos sobre la calidad del agua.
Ante esta problemática, tanto expertos como la empresa Agua de Puebla para Todos están trabajando en procesos de filtración más efectivos. Sin embargo, los altos costos y la complejidad de los procesos tecnológicos representan desafíos importantes. Aunque se espera la puesta en marcha de nuevas plantas potabilizadoras, aún persiste la incertidumbre sobre la calidad del agua que se suministra a los hogares poblanos.
En resumen, el descontento en Puebla por la calidad del agua es evidente, con la mayoría de los habitantes considerando que el agua del grifo es imbebible. Mientras se buscan soluciones a largo plazo, como la implementación de nuevas plantas potabilizadoras, la población sigue enfrentando riesgos para su salud debido a la presencia de sales en el agua de consumo.
Fotografía | Quadro24