
Redacción:
Corea del Norte y Rusia han firmado un histórico acuerdo de asociación estratégica que incluye la promesa de proporcionar ayuda militar inmediata en caso de que cualquiera de los países sea invadido o empujado a un estado de guerra. Este pacto fue resultado de la reunión entre los presidentes Kim Jong-un y Vladimir Putin en Pyongyang, donde se selló un compromiso para desplegar todos los recursos disponibles para defender la seguridad y soberanía de ambas naciones ante amenazas externas.
El acuerdo, anunciado por la agencia estatal norcoreana KCNA, también establece que Corea del Norte y Rusia se comprometen a no firmar tratados con terceros países que puedan socavar los intereses mutuos. Además, prohíben el uso de sus respectivos territorios para actividades que comprometan la seguridad del otro, fortaleciendo así los lazos bilaterales en múltiples ámbitos estratégicos como la energía nuclear, la exploración espacial y la seguridad alimentaria.
Sin embargo, este pacto ha generado preocupación internacional, especialmente entre Estados Unidos y sus aliados, quienes temen que la cooperación militar entre Pyongyang y Moscú pueda tener implicaciones negativas, como el fortalecimiento del arsenal nuclear y de misiles de Corea del Norte. Estas preocupaciones se intensifican en el contexto del conflicto en Ucrania, con acusaciones de que Corea del Norte podría estar apoyando militarmente a Rusia.
El gobierno de Ucrania ha protestado vehementemente contra el acuerdo, acusando a Corea del Norte de suministrar a Rusia proyectiles de gran calibre que podrían intensificar los ataques contra civiles ucranianos. Esta situación ha elevado las tensiones geopolíticas, subrayando la importancia y las posibles ramificaciones de la alianza estratégica entre Pyongyang y Moscú en el panorama internacional.
Fotografía | GAVRIIL GRIGOROV/AFP/Getty Images