
La venta clandestina de juegos pirotécnicos continúa en algunos mercados de Pachuca, desafiando la prohibición establecida por las autoridades desde finales del año pasado. Esta situación ha encendido las alarmas entre las autoridades locales, quienes han anunciado medidas más estrictas para combatir esta práctica ilegal que pone en riesgo la seguridad de la población.
En un recorrido realizado por el mercado Primero de Mayo, se constató la presencia de al menos tres puestos que ofrecen abiertamente productos como cohetes, cebollitas y chifladores, a pesar de la clara prohibición vigente. Esta actividad ilícita se da en un contexto particularmente sensible, ya que se acercan las celebraciones patrias, época en la que tradicionalmente aumenta el consumo de estos artículos.
El presidente municipal de Pachuca, Jorge Reyes, ha advertido que se aplicará todo el peso de la ley a quienes sean sorprendidos comercializando estos productos. Las sanciones, estipuladas en la Ley Federal de Pirotecnia, van desde multas económicas hasta penas de prisión. Específicamente, el artículo 66 de dicha ley establece multas de 10 a 50 días de salario mínimo vigente (actualmente 248.93 pesos diarios) para quienes almacenen o comercialicen pirotecnia sin autorización. En casos más graves, como la fabricación o importación ilegal, las penas pueden ascender a dos años de prisión y multas de hasta 200 días de salario mínimo.
Es importante recordar que esta prohibición no es caprichosa. En diciembre de 2023, el Gobierno de Hidalgo, encabezado por Julio Menchaca Salazar, decretó la prohibición estricta de la comercialización de pirotecnia tras un trágico incidente ocurrido el 28 de noviembre en Santiago de Anaya, donde la explosión de un polvorín cobró la vida de cinco personas. Este suceso puso de manifiesto los riesgos inherentes al manejo y almacenamiento de estos productos, justificando las medidas restrictivas actuales.
Ante la persistencia del problema, las autoridades municipales han anunciado la intensificación de operativos en colaboración con personal de Protección Civil. Estos esfuerzos se centrarán en mercados y espacios públicos, con el objetivo de erradicar la venta ilegal de pirotecnia. Además, se ha hecho hincapié en que se han enviado notificaciones previas a los centros comerciales, recordándoles la prohibición vigente y las consecuencias de su incumplimiento.
La situación actual plantea un desafío significativo para las autoridades y la sociedad en general. Por un lado, está la tradición arraigada del uso de pirotecnia en celebraciones, y por otro, la imperiosa necesidad de garantizar la seguridad pública. El equilibrio entre estas dos realidades requerirá no solo de medidas punitivas, sino también de una amplia campaña de concientización que eduque a la población sobre los riesgos asociados al uso de estos productos y promueva alternativas seguras para las celebraciones.
Fotografía: OEM