
Redacción:
Christian Horner, jefe de Red Bull Racing, ha admitido que la escudería enfrenta una grave crisis de rendimiento, describiendo la situación actual como un «círculo vicioso» donde solucionar un problema lleva a la aparición de otros nuevos. La dominante Red Bull, que brilló en la temporada pasada con 21 victorias en 22 carreras y un Max Verstappen en racha ganadora, ha experimentado una caída en su forma reciente.
En el reciente Gran Premio de Italia, la escudería extendió su racha sin victorias a seis carreras, con Verstappen finalizando en el sexto lugar. Esta racha negativa ha llevado a Verstappen a expresar su preocupación por la posible pérdida de ambos títulos, el de pilotos y el de constructores.
Horner explicó que el principal desafío es el equilibrio del coche, que ha demostrado ser ineficaz en comparación con la temporada anterior. «Este circuito ha expuesto deficiencias en nuestro coche en comparación con el año pasado», comentó Horner. Añadió que el equipo está atrapado en un ciclo donde cada solución para un problema crea uno nuevo.
El directivo también destacó la notable discrepancia entre los datos obtenidos en el túnel de viento y el rendimiento real en pista. Mientras Red Bull lidia con estos problemas, el equipo McLaren ha mostrado un coche más sencillo y efectivo. Horner concluyó que el equipo podría haber sobrecomplicado su diseño y sugirió que simplificar el coche podría ser una solución necesaria para revertir la situación.
Fotografía | Reuters