
Redacción:
Saúl «Canelo» Álvarez reafirmó su dominio en la división de peso supermediano al derrotar por decisión unánime a Edgar Berlanga en un combate que, aunque no culminó en nocaut como se había anticipado, demostró la clara superioridad técnica y estratégica del campeón mexicano.
El enfrentamiento, celebrado en un ambiente festivo y patriótico, permitió a Álvarez defender exitosamente sus títulos del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y la Organización Mundial de Boxeo (OMB). Los jueces otorgaron tarjetas ampliamente favorables al tapatío: 117-110, 118-109 y 118-109, reflejando su control durante los doce asaltos.
Aunque Canelo había prometido terminar la pelea en ocho rounds o menos, la resistencia de Berlanga llevó el combate hasta el final. A pesar de esto, Álvarez demostró su superioridad en varias ocasiones, incluyendo un knockdown en el tercer asalto que sacudió al puertorriqueño.
El combate estuvo lleno de momentos de tensión y espectáculo. Canelo, conocido por su habilidad y confianza, mostró una faceta provocadora, bajando la guardia y hasta bailando para incitar a su rival, lo que añadió un elemento de drama al encuentro. Sin embargo, esta actitud casi le costó caro en el décimo asalto, cuando un descuido por pensar que el round había terminado lo dejó vulnerable, aunque Berlanga no logró aprovechar la oportunidad.
A pesar de la victoria convincente, la pelea extiende la racha de Canelo sin lograr un nocaut a 1,043 días, un dato que sin duda será discutido en los círculos boxísticos. No obstante, la actuación de Álvarez confirmó su estatus como el púgil dominante en su categoría, combinando habilidad técnica, poder de golpeo y una estrategia efectiva.
Para Berlanga, la derrota marca el fin de su invicto, pero su resistencia y valentía a lo largo del combate le habrán ganado el respeto de aficionados y expertos del boxeo.
Fotografía: AP, AFP