La crisis del agua lleva al límite a Ciudad de México

Redacción:
La Ciudad de México enfrenta una crisis hídrica sin precedentes que está poniendo a prueba a sus más de 20 millones de habitantes. En lugares como la colonia Desarrollo Urbano Quetzalcóatl, en Iztapalapa, la escasez es palpable: Elizabeth Pinzón Ramírez, residente de la zona, sólo cuenta con agua dos días a la semana. Su rutina de almacenamiento de agua en cubetas y tambos es una medida necesaria para asegurar el vital líquido, el cual, según comenta, a veces tiene un olor desagradable pero es indispensable para subsistir bajo las altas temperaturas. Este panorama no es nuevo; la crisis del agua afecta a la capital hispanohablante más poblada del mundo desde hace décadas, exacerbada por la sobreexplotación, contaminación y una infraestructura hidráulica frágil.

La situación crítica se intensifica con la prolongada sequía de los últimos tres años, afectando tanto el suministro de agua como los niveles de las presas que alimentan el sistema Cutzamala, responsable del 30% del abastecimiento de la ciudad. Expertos como Manuel Perló, de la UNAM, advierten sobre el riesgo de alcanzar un Día Cero, donde el agua podría escasear para todos. Aunque el pronóstico para junio ha generado alarma, Perló subraya que los cortes en el suministro ya son una realidad debido a los niveles críticos de las presas como Valle de Bravo y Villa Victoria, que apenas operan al 20% de su capacidad.

El problema va más allá de la falta de lluvias; la sobreexplotación del acuífero y la falta de infraestructura adecuada para el tratamiento y distribución del agua son causas estructurales de la crisis. Ciudad de México, construida sobre un lago, enfrenta ahora la paradoja de la escasez de agua potable, mientras que gran parte del agua que se consume proviene de botellas embotelladas. Además, la infraestructura de agua potable presenta fugas masivas que equivalen a la pérdida de 12,000 litros por segundo, un problema agravado por la antigüedad de las tuberías y la falta de mantenimiento.

Esta crisis no discrimina entre ricos y pobres, afectando desde las zonas más densamente pobladas del oriente de la capital hasta áreas más acomodadas como Benito Juárez, donde además de la escasez se han reportado casos de contaminación por hidrocarburos. A pesar de la gravedad de la situación, las soluciones propuestas hasta ahora, como la excavación de nuevos pozos y la rehabilitación de la red de agua, parecen insuficientes frente a la magnitud del desafío.

Fotografía | EL PAÍS

Esta narrativa destaca cómo la Ciudad de México se enfrenta a una crisis compleja que requiere medidas urgentes y coordinadas a nivel metropolitano para asegurar un futuro sostenible en términos de abastecimiento de agua potable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio