
Redacción:
Al menos 45 personas murieron tras un bombardeo israelí en un campamento para desplazados en Rafah, al sur de Gaza, según el Ministerio de Salud local. El incidente, ocurrido el lunes 27 de mayo, ha sido calificado por las autoridades israelíes como un «grave error», y han anunciado una investigación en la zona que había sido marcada como «segura». Sin embargo, el ejército israelí sostiene que el ataque, realizado con misiles de «alta precisión», tenía como objetivo a dos altos mandos de Hamás, quienes murieron en el ataque. Hamás ha denunciado el hecho como una «masacre», mientras la comunidad internacional condena el asalto y se alzan voces pidiendo una tregua.
El bombardeo en el barrio de Tel Al-Sultan, en el oeste de Rafah, dejó al menos 45 víctimas mortales, en su mayoría mujeres, niños y ancianos. Según el Ministerio de Salud local, la cifra podría aumentar conforme se rescaten más cuerpos de los escombros y debido a las graves quemaduras que presentan algunos de los heridos. Aben Mohammed Al-Attar, uno de los desplazados en el campamento, afirmó que el ejército israelí mintió al designar el oeste de Rafah como una «zona segura». «No hay seguridad en Gaza, ni para un niño, ni para un adulto mayor o una mujer», expresó Al-Attar, lamentando la pérdida de su hermano y su cuñada.
El ejército israelí justificó el bombardeo alegando que estaba dirigido a Yassin Rabia y Khaled Nagar, altos mandos de Hamás implicados en el ataque del 7 de octubre. Utilizaron armas de «precisión» contra blancos «legítimos», según sus declaraciones. Desde el ataque de Hamás en octubre, Israel ha atacado la infraestructura civil de Gaza y ha restringido severamente el acceso de ayuda humanitaria, con el objetivo declarado de «erradicar» a Hamás. Según el Ministerio de Salud de Gaza, al menos 36.050 palestinos han sido asesinados desde el 7 de octubre, la mayoría civiles, y 81.026 han resultado heridos.
La Fiscalía Especializada en Delitos Electorales desplegará 7.000 agentes en los 32 estados del país para vigilar las elecciones del 2 de junio, con más de 98 millones de votantes registrados. Las acciones a supervisar incluyen la compra de votos, la retención de credenciales y el uso indebido de recursos públicos. Este despliegue busca asegurar unas elecciones libres y justas en un contexto de gran complejidad y tamaño sin precedentes. Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, propondrá reanudar la misión civil de asistencia fronteriza EUBAM en Rafah para abordar la crisis humanitaria en Gaza.
Fotografía | AFP