Iztapalapa, el «corazón» de la disputa electoral por Ciudad de México

Redacción:
En medio de un mar de casas variopintas, Iztapalapa se perfila como un campo de batalla crucial para las elecciones en Ciudad de México. Esta demarcación, conocida por su alta densidad poblacional y problemas de inseguridad y pobreza, será determinante para que la izquierda conserve el poder en la capital.

Las encuestas predicen una contienda reñida entre Santiago Taboada, candidato de una coalición integrada por PRI, PAN y PRD, y Clara Brugada, representante de Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador. Con 1.5 millones de votantes, Iztapalapa es un reflejo de México en miniatura que podría inclinar la balanza electoral.

Brugada, quien ha liderado Iztapalapa durante tres períodos entre 2009 y 2024, apuesta por los proyectos sociales que implementó para mantener la hegemonía de Morena. «Iztapalapa tiene corazón de Morena», dice Antonieta García, una residente que ha visto mejoras en transporte público y servicios sociales. Claudia Sheinbaum, también de Morena, lidera las encuestas para la presidencia, pero perder la capital sería un golpe significativo para la izquierda.

El panorama de Iztapalapa, un laberinto de callejones decorados con murales, es escenario de una intensa campaña electoral. La historia de la demarcación, cuyo nombre náhuatl significa «sobre la loza en el agua», es irónica considerando la escasez de agua que afecta a un cuarto de su población. Germán Ramírez, un residente descontento con los servicios públicos, planea votar por un cambio, criticando las promesas incumplidas de gobiernos anteriores.

El lema «de Iztapalapa para el mundo», popularizado por la agrupación Los Ángeles Azules, refleja el orgullo local. Desde el aire, la vista del Cablebús y los centros comunitarios conocidos como «utopías» son testigos de los intentos de mejora en la zona. Brugada planea expandir este modelo en toda la ciudad, confiando en que su gestión en Iztapalapa sellará su victoria.

Sin embargo, con un 44% de pobreza y altos índices de delincuencia, muchos residentes sienten que los problemas estructurales persisten. La profesora Ana Venegas, quien vende helados para sobrevivir, refleja esta realidad: «Sí ha habido un cambio, no mucho pero sí… Ya no es tanta la preocupación».

Fotografía | AFP – Yuri CORTEZ

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio