
Laisha Wilkins en el ojo del huracán por comentarios clasistas sobre el evento de PolyMarch
La actriz y presentadora Laisha Wilkins se ha visto envuelta en una fuerte polémica luego de criticar a los asistentes del evento de PolyMarch en la Ciudad de México, celebrado para recibir el Año Nuevo. Wilkins, quien se expresó en su cuenta de X (antes Twitter), desató el enojo de muchos internautas al referirse a los asistentes como «nacos», lo que fue percibido por muchos como un comentario clasista.
La publicación de Wilkins generó un gran descontento, y varios usuarios de las redes sociales no dudaron en señalar su actitud como elitista y despectiva hacia las personas que asistieron al evento. A medida que la controversia se desataba, la actriz intentó defenderse, pero su respuesta solo avivó aún más las críticas, provocando que se intensificara el rechazo hacia su postura.
Uno de los comentarios más fuertes en respuesta a la actriz vino de Verónica Gallardo, conductora del programa ChismeTv. Durante el programa, Gallardo no dudó en exponer su opinión sobre los comentarios de Wilkins y la acusó de carecer de cultura, además de señalarla como una persona clasista, dado su origen familiar.
Gallardo recordó que Laisha Wilkins es sobrina del productor Federico Wilkins, de origen cubano, y mencionó que fue gracias a la influencia de su tío que la actriz pudo encontrar trabajo en México, lo cual, según ella, restaba valor a su crítica. La conductora también aprovechó la ocasión para dar una lección sobre el origen etimológico de la palabra «naco», sugiriendo que Wilkins no tenía suficiente conocimiento sobre su significado.
En un tono ácido, Gallardo agregó que no tenía sentido que alguien de origen cubano, como Wilkins, pudiera mostrar actitudes clasistas, ya que, según sus palabras, «no puedes decir que eres clasista si tienes un tío que se vino remando en una balsa». Esta declaración hizo referencia al origen humilde de la familia de Wilkins y generó una fuerte reacción tanto de los fans de la actriz como de los seguidores de Gallardo.
El escándalo creció aún más cuando Gallardo mencionó que la actriz había dicho en ocasiones anteriores que le gustaba comer sopes de chicharrón, un platillo típico de la gastronomía mexicana, sugiriendo que, al disfrutar de esta comida, Wilkins no podía tener una postura clasista, ya que este tipo de alimentos son populares entre las clases trabajadoras.
Los comentarios de Gallardo fueron respaldados por sus compañeros del programa, quienes se limitaron a reírse ante los ataques hacia la actriz y coincidieron con la postura de la conductora. Sin embargo, las críticas a Wilkins no han cesado, y las redes sociales siguen siendo el escenario de este enfrentamiento que ha puesto en evidencia las tensiones sociales en torno a los comentarios clasistas en el ámbito público.
Este episodio refleja no solo las diferencias de clases, sino también las fricciones culturales dentro de la sociedad mexicana, en un contexto donde las figuras públicas están constantemente expuestas a la crítica y a la opinión pública.
fotografía: milenio.com