
Redacción:
El gobierno de México decidió eliminar el decreto que permitía la importación de vehículos en la franja fronteriza, medida que históricamente había beneficiado a los habitantes del norte del país al ofrecer opciones de autos a precios accesibles. La reciente modificación ha generado un ambiente de incertidumbre, especialmente entre quienes dependen de la venta de vehículos importados para su sustento.
Este cambio impacta directamente a los comerciantes de autos usados, comúnmente llamados “loteros”, quienes solían aprovechar la importación de vehículos desde Estados Unidos para satisfacer la demanda en México. Hasta hace poco, estos vendedores aguardaban una extensión del decreto, que incluía autos fabricados entre 2016 y 2020. Sin embargo, el nuevo panorama deja en el aire sus expectativas y amenaza la estabilidad económica de su actividad a largo plazo.
Algunos expertos relacionan la medida con el programa de regularización de autos “chocolate”, instaurado en 2022, el cual permite a los dueños de vehículos de procedencia irregular ajustar su situación legal. Este programa sigue vigente, y su enfoque podría ser la razón por la que el gobierno haya decidido reducir la importación de otros vehículos, aunque no ha habido aclaración oficial al respecto.
La eliminación del decreto también afecta a los consumidores que optan por vehículos eléctricos a través de programas de exención arancelaria. La falta de alternativas asequibles, aunada a la incertidumbre regulatoria, ha desatado preocupación tanto en el sector automotriz como en la población fronteriza que depende de estas importaciones para acceder a opciones de movilidad a precios razonables.
Fotografía | El País