
Redacción:
Los Buccaneers de Tampa Bay han tomado medidas extraordinarias para garantizar la seguridad de su equipo y sus familias ante la inminente llegada del huracán “Milton” a Florida. En un movimiento poco común para un equipo de la NFL, los Bucs han decidido trasladarse a Nueva Orleans con cinco días de antelación a su partido programado contra los Saints, rivales de la División Sur de la Conferencia Nacional.
La organización, priorizando el bienestar de sus jugadores y personal, coordinó un operativo logístico impresionante. La familia Glazer, propietaria del equipo, fletó dos aviones para transportar a un grupo de aproximadamente 350 personas, incluyendo a 31 mascotas. Este gesto ha sido recibido con gran aprecio por parte de los jugadores, como lo expresó el quarterback Baker Mayfield, quien calificó la decisión como “muy importante”.
El entrenador Todd Bowles enfatizó la importancia de la familia en estos momentos críticos, declarando: “La familia es lo más importante en este momento. Si puedes sacar a tu familia y mantenerla segura, todo lo demás se puede reemplazar”. Esta filosofía refleja un enfoque humanitario que va más allá de las exigencias deportivas, reconociendo el impacto potencial del huracán en la vida de las personas.
Los Buccaneers están intentando mantener su rutina de entrenamiento lo más normal posible en estas circunstancias excepcionales. El equipo realizó su práctica del miércoles en el Estadio Yulman de Tulane, adaptándose a las instalaciones disponibles. Sin embargo, en lugar de regresar a sus hogares después del entrenamiento, jugadores y entrenadores se dirigieron a habitaciones de hotel compartidas con sus familias y mascotas.
Esta no es la primera vez que los Buccaneers se ven obligados a evacuar debido a amenazas meteorológicas. En 2021, el equipo se trasladó al sur de Florida para evitar el huracán Ian, y en 2017, el huracán Irma provocó el aplazamiento de su partido inaugural de temporada contra los Dolphins de Miami.
Mike Evans, receptor estelar del equipo y originario de Galveston, Texas, expresó su preocupación por la seguridad de todos, reflejando la experiencia personal de alguien que ha vivido los peligros de los huracanes. Esta situación subraya la realidad de que el deporte, por muy importante que sea, a veces debe ceder ante fuerzas mayores. Los Buccaneers están demostrando que la seguridad y el bienestar de su personal y sus familias son la prioridad absoluta, incluso cuando esto significa alterar significativamente sus preparativos para un importante partido divisional.
Fotografía: AP (Rachaad White, en una carrera con los Bucs)