
Redacción:
En una manifestación inusual, trabajadores del Poder Judicial de la Federación (PJF) instalaron un altar monumental de ocho metros de altura frente al Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, en protesta por la reciente reforma judicial aprobada. Este altar, llamado «32 circuitos», simboliza lo que los empleados judiciales consideran «la muerte de la democracia y del sistema judicial» en México.
El magistrado Daniel Ramírez Peña, de Colima, explicó que esta ofrenda refleja la preocupación del gremio por la propuesta de elegir jueces, magistrados y ministros mediante voto popular, lo cual, según argumentan, pone en riesgo la división de poderes establecida en la Constitución. La instalación también rinde homenaje a las víctimas de la violencia en el país, destacando los más de 171,000 fallecimientos registrados durante el sexenio, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La protesta ocurre en el contexto de un paro de labores iniciado el 19 de agosto, cuya extensión será definida en los próximos días. Con el plazo marcado por el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) por vencer el 2 de octubre, los trabajadores esperan una votación interna que podría alargar su movilización. Ramírez Peña mencionó que la decisión final dependerá del consenso entre la base trabajadora, así como de las posturas de la Suprema Corte de Justicia y el CJF.
Esta protesta ha evidenciado la división dentro del sistema judicial respecto a las reformas, especialmente ante la posibilidad de implementar un sistema de elección por tómbola, lo cual ha generado inquietud entre los profesionales del derecho, quienes temen por la pérdida de independencia del Poder Judicial.
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