
Redacción:
El huracán John, que golpeó la costa sur de México esta semana, ha dejado a Acapulco nuevamente bajo el agua, reviviendo el doloroso recuerdo del huracán Otis, que devastó la región el año pasado. A su paso, John ha provocado al menos cinco muertes confirmadas y severas inundaciones en vecindarios de la ciudad, aunque algunos medios locales reportan hasta 13 víctimas fatales, incluidos niños.
Bárbara Encinas, residente de Acapulco, expresó su desesperación al afirmar que la comunidad no se ha recuperado del todo de Otis, y ahora enfrentan una situación que podría ser incluso peor. «Estamos desesperados», comentó mientras hacía fila en un supermercado, describiendo la crisis como crítica.
El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que cerca de 25,000 efectivos del ejército y la Guardia Nacional se encuentran en la zona afectada, rescatando a personas atrapadas por las inundaciones, que han dejado 19 barrios bajo el agua con niveles de hasta metro y medio de profundidad en algunas áreas. Además, alrededor de 1,200 personas han sido alojadas en refugios de emergencia mientras se reparten despensas y se instalan cocinas comunitarias.
El huracán John no solo ha causado graves daños materiales, sino que ha reactivado el miedo entre los residentes. Marta Soteldo, otra habitante de Acapulco, relató haber sentido «mucho pánico» al recordar los primeros vientos que antecedieron al huracán Otis. «Me enfermé de los nervios. Los niños estaban histéricos», compartió.
Con la tormenta aún avanzando y provocando fuertes lluvias, las autoridades permanecen en alerta ante posibles deslizamientos de tierra e inundaciones catastróficas, en medio de lo que expertos señalan como una consecuencia del cambio climático, que está intensificando la fuerza de estos fenómenos naturales.
Fotografía | Cortesía de EFE para Quadro24