
Redacción:
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha revelado que podría promulgar la controvertida reforma al Poder Judicial de la Federación (PJF) el próximo 15 de septiembre, coincidiendo con su último Grito de Independencia como mandatario. Esta decisión marcaría un hito significativo en la transformación del sistema judicial mexicano, al tiempo que genera debates intensos sobre sus implicaciones para la democracia y la separación de poderes en el país.
Durante su conferencia matutina del 12 de septiembre, López Obrador enfatizó la importancia de esta reforma, describiéndola como un paso crucial hacia una «auténtica democracia» en México. El presidente argumentó que la elección popular de jueces, magistrados y ministros fortalecerá la representatividad del sistema judicial y reducirá la influencia de las élites en la toma de decisiones judiciales. «Es reafirmar que en México hay una auténtica democracia, que el pueblo elige a sus representantes, que el pueblo elige a los servidores públicos de los Tres Poderes [de la Unión]», declaró el mandatario.
La reforma ha alcanzado un hito importante al ser aprobada por al menos 18 Congresos estatales, superando el mínimo requerido de 17 para su legalización. Este avance ha sido celebrado por la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, quien considera que la reforma «ya es un hecho» y ha expresado su apoyo a la democratización del Poder Judicial. Sheinbaum incluso sugirió que sería ilegal que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) intentara detener la implementación de la reforma.
En respuesta a las críticas que sugieren que la reforma podría ahuyentar la inversión extranjera, López Obrador las calificó de «puro cuento». El presidente destacó que México logró un récord de inversión extranjera directa el año pasado, con más de 36 mil millones de dólares, y proyecta superar esa cifra en el año en curso. Además, rechazó enérgicamente las acusaciones de que la reforma conduciría a una dictadura o monarquía, calificando estos argumentos como «ramplones» y «poco serios».
La posible promulgación de la reforma el 15 de septiembre no solo tendría un significado simbólico al coincidir con las celebraciones de independencia, sino que también marcaría el inicio de una nueva era en el sistema judicial mexicano. Sin embargo, el debate continúa sobre cómo esta transformación afectará el equilibrio de poderes y la independencia judicial en el país.
Fotografía: Mario Guzmán / Cortesía EFE para Quadro24.mx