Una visita de Trump al cementerio de Arlington acaba en una disputa entre su campaña y el Ejército

Redacción:
La visita de Donald Trump al cementerio militar de Arlington el lunes pasado se convirtió en un conflicto inesperado entre su campaña y el personal del campo santo. La visita, que inicialmente parecía una oportunidad para rendir homenaje a los soldados caídos en la retirada de Afganistán, terminó en una disputa después de que el equipo del expresidente intentara grabar imágenes en una zona restringida.

Trump fue invitado por familiares de dos de los 13 miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses muertos en el atentado suicida en Kabul durante la retirada de Afganistán. La campaña del expresidente planeó utilizar la visita para contrastar su imagen con la del presidente Joe Biden, quien supervisó la retirada y estaba ausente durante la visita de Trump.

El incidente se produjo cuando el equipo de Trump intentó filmar en áreas del cementerio donde está prohibido hacer grabaciones con fines electorales. Una empleada del cementerio, que gestiona el Ejército, recordó a los miembros del equipo que esta actividad estaba prohibida. Según informes, esta empleada recibió un trato poco amable y fue empujada por dos colaboradores de Trump. Aunque el altercado fue reportado al departamento de policía de la Base Conjunta Myer-Henderson Hall, la trabajadora decidió no presentar cargos, y el Ejército declaró el asunto como cerrado.

La sección 60 del cementerio, donde ocurrió el altercado, está reservada principalmente para los soldados caídos en Irak y Afganistán. El Ejército de Estados Unidos expresó su descontento con el incidente, subrayando que el Cementerio Nacional de Arlington es un lugar de solemnidad y respeto. La campaña de Trump, por su parte, minimizó el conflicto, alegando que la empleada que bloqueó a su equipo estaba sufriendo un episodio de salud mental.

A pesar de las reglas establecidas por el Departamento de Defensa, que permitían a Trump hacer una ofrenda a la Tumba del Soldado Desconocido pero requerían que la visita a la zona de los muertos de Kabul fuera privada, el expresidente y su equipo filmaron y compartieron imágenes de la visita en redes sociales. El miércoles, el candidato republicano a la vicepresidencia, J. D. Vance, calificó la controversia de “exageración de los medios”.

Trump defendió su comportamiento en un mitin en Míchigan, restando importancia al incidente y criticando a Kamala Harris, su oponente en las urnas y entonces vicepresidenta, por supuestamente no respetar a las familias de los militares muertos durante la evacuación de Afganistán.

Fotografía: Alex Brandon (AP/LaPresse)

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