
Redacción:
La guerra entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza ha entrado en su décimo mes sin señales claras de un alto el fuego, aumentando la preocupación sobre una posible expansión del conflicto a nivel regional. Las negociaciones para una tregua se han estancado, con ambas partes mostrando escepticismo sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo en la próxima ronda de conversaciones, programada para este jueves en Doha.
El balance de víctimas en Gaza sigue aumentando de manera alarmante. Según el Ministerio de Salud controlado por Hamás, la cifra de muertos ha superado los 39.900, en su mayoría mujeres y niños. Los ataques israelíes continúan en diferentes puntos del enclave, con bombardeos que han causado decenas de víctimas en las últimas horas en campos de refugiados y zonas residenciales.
La situación humanitaria en Gaza es cada vez más crítica. El Ministerio de Salud palestino ha denunciado la muerte de 37 niños por desnutrición desde el inicio del conflicto, así como la propagación de enfermedades debido a la falta de vacunas. La ayuda que llega a través del paso de Rafah sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades de la población, y las organizaciones internacionales acusan a Israel de obstaculizar el flujo de asistencia humanitaria.
En medio de este panorama, crece la tensión regional tras el asesinato del líder de Hamás, Ismail Haniye, en un ataque en Teherán atribuido a Israel. La posibilidad de una represalia iraní ha llevado a Estados Unidos a aprobar un paquete de armamento para Israel valorado en 20.000 millones de dólares, incluyendo aviones de combate F-15 y misiles avanzados. Aunque criticada por algunos sectores, esta medida es vista por Washington como necesaria para mantener la ventaja militar cualitativa de Israel en la región.
Fotografía | AP Photo, Reuters