
Redacción:
Un apagón tecnológico inédito ha generado caos en la frontera entre Estados Unidos y México, provocando la suspensión de vuelos, desconectando bancos y afectando gravemente hospitales y medios de comunicación. Este evento, causado por una falla en una actualización de los sistemas operativos de Microsoft, ha dejado a muchas empresas y servicios públicos sin poder recuperarse completamente.
En la garita de San Ysidro, en California, una de las entradas peatonales más concurridas en la frontera, cientos de personas se acumularon desde la mañana del viernes intentando cruzar al país vecino. Usuarios del sistema Sentri, que normalmente tardan entre 10 y 25 minutos en cruzar, esperaron más de tres horas, y muchos seguían en espera.
El puente internacional de Ciudad Juárez también experimentó largas filas de personas tratando de cruzar hacia Estados Unidos. La empresa de ciberseguridad CrowdStrike admitió que una de sus actualizaciones fue la causante del apagón, afectando computadoras con Microsoft Windows en todo el mundo. Aunque CrowdStrike negó que se tratara de un hackeo, la solución al problema aún estaba en marcha horas después del incidente.
Hospitales y consultorios médicos tuvieron que cancelar cirugías no urgentes debido a problemas con sus sistemas de citas. Cadenas de televisión estadounidenses no pudieron emitir las noticias locales a primera hora del viernes, y el comité organizador de los Juegos Olímpicos de París reportó interrupciones en sus «operaciones informáticas», aunque las actividades se reanudaron con normalidad por la tarde.
La Casa Blanca informó que el presidente Joe Biden fue notificado del apagón y que su equipo está en contacto con Microsoft. Según Claudia Plattner, directora de la agencia alemana de seguridad informática, los problemas persistirán por algún tiempo, siendo difícil pronosticar una solución inmediata.
Fotografía | Christian Torres EL UNIVERSAL